La propiedad, construida en 1935, ha tenido siempre un aire de
exclusividad y refinamiento. Detrás de sus originales fachadas, las
habitaciones están restauradas con muy buen gusto y con todos los
cuidados. Los interiores contemporáneos, tienen un sentido real del
estilo, mientras que retienen mucho de su original, prototípico de la
elegancia del Art-Deco. Un Restaurante deslumbrante e íntimo le ofrecerá
una cuidada selección de la cocina del chef Gabriel Cretu, con alguno de
sus clásicos de todos los tiempos. El Restaurante abre a diario para el
desayuno, la comida y la cena.